Formas de acceso a París
Si uno quiere viajar por París hay varias maneras de hacerlo, por eso, se puede llegar la conclusión que su sistema de transporte es bastante efectivo. Gracias a su accionar se pueden recorrer las diversas atracciones de una ciudad tan grande como lo es la capital francesa. No debemos olvidar de mencionar que este servicio es de calidad porque su infraestructura es de primer orden. Sus vías se encuentran en un magnífico estado, siendo el único problema la gran cantidad de vehículos que pueden transitar a determinadas horas. Sin embargo, esto se puede remediar si es que se toman precauciones como por ejemplo, salir más temprano de cualquier destino o saber la rutas de rápido acceso. Moverse por cualquier punto de París es algo sumamente simple de realizar. Se pueden tomar los autobuses, los trenes o el metro. Cualquiera de las tres opciones son económicas y nos llevarán al lugar que queramos visitar.
Otro aspecto que tiene gran relevancia al momento de llegar a París es el que tiene que ver con la comunicación que tiene esta con el resto de países de Europa. Debido a la moderna y avanzada red de autopistas y al eficiente sistema ferroviario, París se conecta a otras partes de Francia y a ciudades como Londres o Stuttgart. Asimismo, podemos mencionar que se está construyendo una ruta de rápida velocidad entre París y Barcelona. Gracias a este proyecto el recorrido para llegar a cualquiera de estos dos lugares durará aproximadamente seis horas. Si de transportes se trata, los vuelos a París son algo muy común. Para aterrizar en esta ciudad se puede utilizar el Aeropuerto Charles de Gaulle y el Aeropuerto de París-Orly. Ambos comparten la tarea de regularizar el tráfico nacional e internacional. Finalmente, otro medio de transporte que ha sido implementado hace poco y es muy novedoso es el vinculado al alquiler de bicicletas. Desde junio del año pasado (2007), existe un sistema público para poder rentarlas y aprovechar de esta manera todo el tiempo que tengamos durante nuestra estancia en la capital de Francia. Esta peculiar modalidad conocida como Velib, cuenta con setecientas estaciones que se reparten por todo París y más de diez mil bicicletas destinadas al uso de los ciudadanos locales y foráneos.
Ampliando de manera más precisa el tema del transporte en París, podemos decir que este posee un sistema ferroviario de excelente nivel. Al tener seis estaciones de tren que se comunican con las del metro se facilitan las cosas. La primera de ellas es Gare du Nord, la cual sirve para conectar a París con el norte de Francia, Países Bajos, Bélgica, Escandinavia y el norte de Alemania. Por ejemplo, para llegar a Bruselas se necesitan tres horas. Si se desea llegar a la capital holandesa, Ámsterdam, el tiempo requerido es de seis horas. Y para llegar a Copenhague se requieren cerca de dieciséis horas. Otra estación es Gare d l’Est, la cual comunica París con Luxemburgo, el este de Francia, el sur de Alemania, el norte de Suiza, Hungría y Austria. Para darnos cuenta de la real dimensión de este tema podemos mencionar que el tiempo estimado que se necesita para llegar a Zurich es de tres horas. La tercera es Gare de Lyon. Esta estación enlaza a París con el sur de Suiza, el sureste de Francia, Grecia e Italia. Para arribar a Ginebra se necesitan aproximadamente tres horas y media, mientras que para llegar a Roma quince horas. La cuarta estación es Gare d’Austerlitz. Esta une París con el suroeste de Francia, el valle del Loira, Portugal y España. Para llegar a Barcelona se requieren trece horas y para Madrid catorce. La penúltima estación conocida como Gare St-Lazare conecta a la capital francesa con Normandía. Por último, la Gare de Montparnasse conecta a París con Gran Bretaña y el suroeste de Francia.
Por otra parte, los autobuses son un servicio que también es muy utilizado tanto por los parisinos como por los turistas extranjeros. Su carácter económico ayuda que cualquier persona pueda abordarlos. La red de este tipo de vehículos suele funcionar por lo general desde las seis y treinta de la mañana hasta las ocho y treinta de la noche. No obstante, hay algunas unidades que permanecen funcionando hasta las doce y treinta de la madrugada. Asimismo, no debemos dejar de mencionar que hay algunas rutas que no operan los domingos. Por este motivo, lo más recomendable es averiguar cuales son estas para de esta forma saber a que lugares no se puede ir ese día. Un servicio que es de gran utilidad para muchas personas es el de los autobuses nocturnos o también conocidos como Noctilien. Su horario de atención al público en las calles empieza a las doce y treinta de la noche y concluye a las cinco y media de la madrugada. Su punto de partida por lo general se da en Chatelet, siendo su punto de llegada la parte periférica de la ciudad. El precio a pagar fluctúa entre los y los tres euros (2,50€). Cabe acotar, que el conductor también puede vender los boletos, que a su vez deben ser validados por la máquina que se ubica al costado de su cabina. En resumen, se puede decir que el servicio de autobuses está disponible para el público sea de día o de noche. Sirve para poder transportarse de un lugar a otro y conocer las diversas atracciones de París, así como para poder volver al hotel tras una noche de fiesta en cualquier punto de la ciudad.
Otra opción que es muy recomendable de emplear son los tranvías que funcionan por la parte periférica de París. Estos son el T1 que va desde St Denis hasta Noisy-le-Sec, el T2 que empieza en La Défense y llega a Issy, el T3 que tiene como ruta inicial Pont du Garigliano y llega hasta Pte. D’Ivry y el T4 que va desde Avlinay hasta Bondy.
Si de barcos se trata, la parte histórica central de París es recorrida por los Batobus. Estos salen cada quince minutos o cada media hora y brindan ocho detenciones a lo largo del río Sena. En primer lugar está la torre Eiffel. Luego, en segundo, el museo d’Orsay. Posteriormente le sigue Saint-Germain-des-Prés. Después, en cuarto lugar se detiene en Notre-Dame. La quinta parada se da en el Jardín des Plantes. La antepenúltima se da el ayuntamiento, mientras que la penúltima en el museo del Louvre. Finalmente, la octava se da en los Campos Elíseos. Este servicio funciona de manera diaria en diversas etapas. Por ejemplo, del doce de noviembre hasta el quince marzo, el horario de atención es de diez y treinta de la mañana a cuatro y treinta de la tarde. Del dieciséis de marzo hasta el treinta y uno de mayo, el horario se inicia a las diez de la mañana y concluye a las siete de la noche. Del primero de junio hasta el dos de septiembre, el recorrido empieza a las diez de la mañana, siendo las nueve y treinta de la noche la hora de termino. Del tres de septiembre al once de noviembre, el trayecto se inicia a las diez de la mañana, y concluye a las siete de la noche. Si uno quiere disfrutar de este viaje por un día, el costo varía entre los doce euros para las personas adultas y los seis euros para los adolescentes y niños menores de dieciséis años. En cambio, si esta experiencia se quiere vivir por dos días seguidos, el precio se eleva a catorce euros por adulto y siete euros para los que tengan menos de dieciséis años de edad.
El caso de los Bateaux-Mouches es particular. Estos brindan una serie de recorridos de hora y diez minutos sin realizar ninguna detención de por medio. El servicio se da cada quince a treinta minutos, siendo su horario de atención uno en verano y otro en invierno. En el primer caso, el horario de atención al público es de diez y cuarto de la mañana hasta las once de la noche. Y en el segundo, desde las once de la mañana hasta las nueve de la noche. El costo a pagar por boleto es de nueve euros para las personas adultas y cuatro euros para los que tengan menos de doce años. Otra alternativa que es ofrecida son los cruceros. Por lo general las salidas son diarias, aunque hay precios y ofertas para todos los gustos. Las salidas se producen todos los días, así como los sábados, los domingos y los días festivos. En cuanto a las salidas diarias, podemos decir que estas se dan a las ocho y treinta de la noche. Y en el caso de los fines de semana y de los feriados, la hora de partida es a la una de la tarde. El precio a pagar es de cincuenta euros solo si se quiere comida, pero si se desea cena, el costo se eleva a noventa y cinco euros.
En cuanto a los taxis, en París, estos pueden ser abordados en distintos puntos de la ciudad. Por lo general se localizan cerca de las paradas de autobuses y las estaciones de tren. Para subirse a uno se tiene que preguntar antes de subir para así evitar desagradables sorpresas. A veces puede resultar un poco caro el pago a realizar debido a las grandes distancias que se pueden recorrer. Las propinas pueden ser algo común pero deben darse dependiendo del buen trato y de la amabilidad del conductor. Y no solo eso, lo que importa es que el pasajero pueda llegar a su destino de manera rápida y eficiente. El costo mínimo que puede costar un taxi bordea los cinco euros. Además, si viajan más de tres pasajeros, por el cuarto ya se paga un dinero extra. La cantidad a abonar en este caso es de dos euros y sesenta centavos. Y si el peso de las maletas supera los cinco kilos se cobra un adicional de noventa centavos de euro.
Si se desea viajar en coche, lo más recomendable es no viajar en horas punta debido a la gran cantidad de vehículos que circulan por todo París. No es muy aconsejable que digamos manejar por la capital porque también será un problema encontrar un lugar disponible para estacionarnos. Para hacerlo solo se tienen dos horas, que es el tiempo limite estipulado por las autoridades. Esta situación se da en toda la ciudad gracias al sistema de parquímetros. El horario en que funcionan estos aparatos es de nueve de la mañana a siete de la noche en días laborales, siendo su costo entre uno y tres euros. Esto depende mucho de la zona de la ciudad en la que se encuentre en ese momento. En otras partes de la ciudad, también se da este servicio de parquímetros los días sábados, siendo su horario de nueve de la mañana a siete de la noche.