Los vinos que puede encontrar durante su estancia por París
Uno de los productos de mayor importancia y trascendencia que se encuentran en Francia y especialmente en su capital es el vino. Esta bebida mágica es tan pedida por los comensales nacionales y extranjeros, debido a su gran consistencia y sabor. Cabe señalar, que en París, los diversos locales culinarios se encargan de ofrecerle a su público los mejores vinos que puedan existir. Estos establecimientos tienen vinos de distintas regiones y de diferentes cosechas. Por eso, es que siempre sus instalaciones paran llenas de clientes.
Algunos de los vinos que puede probar en los restaurantes de París son el Burdeos, el Borgoña, el Champagne y el Coñac. En el caso del borgoña podemos decir que este vino se produce en menor cantidad, ya que sus uvas no pueden ser procesadas a gran escala. Estas requieren de un proceso de calidad que reduce el número de botellas a ofertar. En sí, este vino es fuerte, clásico, que se queda pegado en el paladar de los comensales, recordándolo para toda su vida. Si hablamos del champagne, podemos decir que este se elabora en base a la combinación de uvas de diversos viñedos. Asimismo, no olvidemos que en los restaurantes de la capital, también se pueden encontrar otra clase vinos, los cuales se caracterizan por ser más frescos, ligeros y afrutados.
De otro lado, cabe acotar, que los vinos que se encuentran en los diversos establecimientos gastronómicos de París cuentan con unas claves para saber su esencia. Estas se encuentran en las etiquetas. Por ejemplo, la abreviatura AC o mejor conocida como Appelation d’Origen Controlée, significa que el vino ha sido controlado de manera rigurosa desde que sus uvas fueron seleccionadas, pasando por el proceso de elaboración y el tiempo de añejamiento. También se le controla la graduación que contiene. Por otra parte, la categoría conocida como VDQS o Vin Délimité de Qualité Supérieure, se refiere a los vinos que pertenecen a una segunda clase pero que todos los años compiten para poder ascender a la primera instancia. Estos vinos a pesar de encontrarse en este segundo escalón son muy buenos y recomendables para cualquier velada. Finalmente, los Vin de Table, son vinos regionales que no necesitan tanto rigor para ser elaborados. Estos son muy económicos y de buena calidad. Por eso, son muy solicitados en los restaurantes en los que se prefiera ahorrar antes que gastar.